11 mayo, 2019

«Revertinas»

Artículos, comentarios y otros documentos que no pueden considerarse «políticamente correctos» puesto que ponen en evidencia a quienes defienden o difunden «Botellas de Aceite de Serpiente» entre estudiantes, graduados y población general.

Historia

Transcribiendo textual y parcialmente de la wikipedia…

El aceite de serpiente procede originalmente de China, … Tradicionalmente se consideraba útil como remedio para la inflamación y el dolor en casos de artritis reumatoide, bursitis, y otras situaciones que provocan dolor articular, y aún hoy día se vende en farmacias chinas.

Los trabajadores chinos empleados en la construcción del primer ferrocarril transcontinental de Estados Unidos introdujeron el uso del aceite de serpiente entre los trabajadores europeos con dolor articular. La afirmación de que frotar aceite de serpiente sobre la zona reducía el dolor fue ridiculizada en su día por los vendedores de medicinas patentadas, pero con el tiempo estos lo integraron en su arsenal de remedios y aceite de serpiente se convirtió en un nombre genérico para muchos compuestos comercializados como panaceas, remedios milagrosos cuyos ingredientes eran en general secretos, sin identificar, o directamente falsos. En su mayor parte eran inertes o inefectivos, atribuyéndose al efecto placebo los posibles efectos beneficiosos que pudieran tener.

Los remedios patentados se originaron en Inglaterra … y la gran mayoría de vendedores o incluso fabricantes de medicinas no tenían suficiente formación en análisis químico como para analizar el contenido del aceite de serpiente, lo cual convirtió al aceite de serpiente en el arquetipo del bulo.

El vendedor de aceite de serpiente se convirtió en un personaje-tipo de las películas del oeste: un «doctor» viajero de credenciales dudosas, que vende medicinas (como el aceite de serpiente) mediante explicaciones promocionales claramente exageradas, basándose frecuentemente en afirmaciones pseudocientíficas, normalmente falsas. Para incrementar las ventas se solía emplear a un cómplice entre el público, que atestiguaba las bondades del medicamento simulando ser un testigo imparcial, con el ánimo de provocar un entusiasmo comprador entre los espectadores. El supuesto doctor y su cómplice procedían a abandonar el pueblo antes de que los compradores empezaran a sospechar que habían sido estafados.

Aunque muy bien conocido en los países desarrollados, con una población que disfruta de un buen nivel cultural, la aplicación de este concepto «aceite de serpiente» a supuestos remedios para enfermedades físicas, no sucede igual con respecto a otras «botellas de aceite de serpiente» en Psicología, tanto Clínica como Educativa.

Revisaremos de manera progresiva y actualizada los «aceites de serpiente» que venden a la población y a quienes ejercen la Psicología en diferentes ámbitos: clínica y salud, educación, forense,…, personas de cierto prestigio y empresas con intereses puramente económicos, apoyándose en los que puedes considerarse «cómplices necesarios«.

Los cómplices necesarios son personas, algunas integradas en entidades públicas o semipúblicas (Colegios Oficiales de Psicología, Facultades de Psicología, Organismos de la Administración,…), que contribuyen por desconocimiento, exceso de confianza, falta de preparación técnica, «amiguismo», afán personalista por destacar en el nuevo instrumento o método. interés económico, etc., a la difusión de «nuevos aceites de serpiente» de posible aplicación en Psicología.

Algunas de estas personas conocen perfectamente el fraude que se comete, pero guardan silencio o lo apoyan por alguno de los intereses antes mencionados. Otras personas son «inocentes» del fraude pero asumen la responsabilidad de apoyar el márketing de tales productos o métodos, al no someterlos a su propio estudio o bien favorecer la difusión de las críticas, bien fundamentadas, al mismo.

En las próximas páginas iremos incluyendo diversos artículos o noticias al respecto de los aceites de serpiente que se promueven en Psicología. Recomendamos la descarga y lectura pausada de cada uno de ellos, comenzando, muy especialmente, por el primero de ellos: «Agua con Sabor a Vino».

  1. Agua con Sabor a Vino
  2. Neuronas y Nefronas